La terapia con adultos se realiza en sesiones individuales. Está pensada para que la persona que acude a consulta se encuentre en un entorno de confianza y seguridad en el que poder expresar con libertad lo que le ocurre.

Diferentes motivos a lo largo de la vida adulta pueden conducir a terapia; dificultades en las relaciones, momentos de pérdida, o simplemente el desarrollo personal. La curiosidad por uno mismo y la propia evolución como objetivo también son motivo de consulta.

La posibilidad de tener un espacio para uno mismo, en el que de forma inherente se genera una relación de autenticidad y apoyo, facilita la elaboración de procesos de aceptación y cambio, y conducen a una situación más saludable y satisfactoria.