La terapia con adolescentes permite a los jóvenes aprender a asimilar sus experiencias y a conducir su energía vital de forma adaptativa, ayudándoles a manejar sus vidas de forma beneficiosa tanto en el ámbito familiar, como escolar y social.

Durante el desarrollo evolutivo pueden producirse situaciones desbordantes, en las que una tercera persona suponga un apoyo útil en el proceso de transformación y cambio de los jóvenes.

El proceso de terapia comienza con una entrevista con los padres y el/la adolescente. Posteriormente, cada cierto número de sesiones con los hijos, se realizarán sesiones periódicas de contraste con los padres. Este trabajo en equipo, ayuda a establecer los cambios y a elaborar una estrategia conjunta que facilite la comunicación y el entendimiento familiar.